lunes, 18 de abril de 2011

hasta luego

Hasta luego

En cielo está estampado,
el laberinto del destino,
aquel destino que se supone
es incierto.
Hasta luego,
mejor dicho, hasta nunca;
no nos volveremos a ver,
no porque no quiera,
ambos lo deseamos así.
Tal vez fue porque no entendíamos,
tal vez porque no escuchábamos,
pero sabíamos que nos dolía,
a pesar de eso, nadie habló.
Que el cielo puede ser,
extraño y cruel a la vez,
pero no quiero,
tampoco me atrevo,
pasar por ese lugar
que a ambos nos hace mal,
hasta luego y ya no,
nunca más de nuevo.
Ahora tus lágrimas me lo confirman,
que entendías también ese dolor,
de decir “no puedo”,
de decir ya no lo haré nunca más.
Que el cielo puede ser,
extraño y cruel a la vez,
pero no quiero,
tampoco me atrevo.
Hasta luego y ya no,
no nos volveremos a encontrar,
hasta luego y ya no,
ya nunca me verás más.
En cielo está estampado,
el laberinto del destino,
aquel destino que se supone
es incierto.
Hasta luego,
mejor dicho, hasta nunca;
no nos volveremos a ver,
no porque no quiera,
ambos lo deseamos así.
Pero ¿estás segura?
No pienso dar paso atrás,
sin embargo aún dudas,
y tu duda hace dudar mi duda.
Que no podía nada encontrar,
ahora me voy con nada,
tenerlo todo,
y ahora nada de nada.
Que hasta luego, mejor dicho,
hasta nunca,
no nos volveremos a ver,
no porque no quiera,
si mis labios te llaman ahora.
Hasta luego,
nos veremos ese día,
en que tú ya me hayas olvidado.
Hasta luego y ya no,
no porque no quiera.
Hasta luego y no olvides,
que te quiero demasiado.

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